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miércoles, 27 de junio de 2012

¡Vanesa! Culo grande, 100 pechos (entrevista)

Entrevista en el periódico El Día ( 26/ 06/ 2012 )


JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
"Tenía la idea de este libro en la cabeza desde incluso antes de publicar. Me parecía interesante mezclar la repugnancia que despiertan las cucarachas con el glamour. De ahí el título". Lo asegura JRamallo -la J es de José-, nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1976 y autor de "Cucarachas con Chanel". Se trata de su segundo trabajo publicado después del compendio de dieciséis relatos "Ensalada de canónigos" (2009). La primera novela de este asiduo colaborador de prensa y "activista" en internet ha despertado el interés en las redes sociales. Ramallo recrea un mundo de apariencias que esconde la crudeza de la verdad en una ciudad imaginaria, Santa Pus, que, asegura, "puede ser el marco que cada lector quiera que sea".

Desconcertante, nihilista, brutal, impúdica, demoledora, distinta... Son solo algunos de los calificativos que ha recibido su novela.
Los comentarios halagan, pero no me apabullan porque conozco bien el libro que he escrito. En mi opinión, lo más importante es lo que está debajo de esa pátina.
Además, muchas de las críticas vienen de otros escritores.
Le doy importancia al hecho de que hayan tenido la valentía de hacerlo público porque no es frecuente. Además, con la mayoría no tengo ninguna relación.
¿Por qué ha titulado esta novela "Cucarachas con Chanel"?
Esta es mi primera novela y mi segundo libro, pero la idea la tengo desde antes de publicar. El personaje principal, Gabriel, vive en un barrio periférico, pero su profesión de masajista le lleva a relacionarse con los poderosos. El título nace porque el final fue lo primero que escribí y marca todo el relato. Me pareció interesante mezclar algo tan repugnante como las cucarachas con el glamour de la marca Chanel. Todavía no me han puesto una querella, pero si vendemos mucho, cosa que espero, estoy abierto a esa posibilidad.
El título ha aparecido en varios contenedores de basura.
No tengo nada que ver. El título gusta porque dice mucho, te hace reflexionar y más todavía en esta actual situación de crisis.
¿Santa Pus y el barrio de Paréntesis existen en la realidad?
El libro está escrito en y desde Santa Cruz. Las calles se parecen y el nombre es similar, pero propongo que cada lector tenga en Santa Pus la ciudad que quiera.
¿Hay mucho Gabriel por ahí?
Con matices, sí. Están enfermos de decadencia vital y el punto siguiente sería el asesinato o tal vez una lucha entre matar y matarse.
¿Su relato es autobiográfico?
El escritor que diga que lo que escribe no tiene nada de autobiográfico es un mentiroso. Pero dejémoslo solo en un poquito.
¿Por qué firma ahora Doctor R?
Necesitaba un cambio de perspectiva para escribir esta historia hasta el punto de crear un alter ego, un personaje que es el Doctor R.
Ha usado un lenguaje cercano a la viñeta, a los anuncios por palabras o al recorte de prensa.
Quería hacer un libro casi de fotografías, lleno de "limpieza" y en el que lo más importante fuera quitar y no añadir. Por eso el primer texto lo corregí muchísimas veces. Estoy cansado de leer a quienes intentan explicarlo todo y pretendo que sea el lector el que saque sus propias conclusiones.
¿Cree formar parte de alguna generación literaria?
Ahora mismo, no. Soy consciente de que estoy en un proyecto común, G-21, pero a nivel personal, en absoluto. El tiempo lo dirá.
¿Existe una narrativa canaria?
Tengo una vocación universalista que debería ser la de cualquier escritor. Mi ubicación es el ser humano y me interesa más lo que piensa que dónde está situado.
¿Qué le gusta leer?
Suelo leer, o mejor dicho, releer los mismos libros y sus autores están todos muertos. Así que no les va a importar si no los nombro. Ahora leo más que nada revistas del corazón porque suponen una ilustración impagable para mí.
¿Qué opina de las redes sociales?
Tienes que usar ese mundo y no que ese mundo te use a ti. Resulta muy adictivo si no te proteges y yo prefiero tener el control.
¿Trabaja en algún proyecto?
Me cuesta bastante escribir y en ocasiones hasta "me duele". Explicar la evolución desde mi primer libro a esta novela es decir que me sobran palabras, no solo al escribir sino también al hablar porque se usan muchas y mal, sobre todo para engañar. Tiendo a la nada, al cero. Empecé escribiendo poesía pero lo dejé porque no me gustaba y ahora no sé dónde me llevará este camino de tendencia al nihilismo.

domingo, 17 de junio de 2012

Sospechosas Cucarachas


Entrevista en el programa de radio arena:
Sospechosos Habituales
con el escritor Carlos Cruz

pon en pelotas a un intelectual...

(min 4)

jueves, 3 de mayo de 2012

100 Megas de soledad

Extraño caso el de J Ramallo. Extraño porque el autor se mezcla en sus ficciones. En su primer libro, Ensalada de canónigos, firma como J Ramallo. En su segundo trabajo, Cucarachas con chanel, se nos descubre como Dr R (JRamallo), creador y fundador del Realismo.0, un ismo que no pretende ser otra cosa -explica- que la unión "entre el sudor del suelo y el prefume de las nubes." Su Cucarachas con Chanel, escrita en Realismo.0 ha supuesto así una razonable corriente de aire fresco en el panorama literario no solo ciscunscrito a las islas sino fuera de su territorio. Es literatura feroz y en ocasiones descarnada. Un título inclasificable y necesario que se presenta este sábado, 5 de mayo, en el Ateneo Miraflores (calle miraflores nº3 Santa Cruz de Tenerife) a las 20 horas en un acto en el que intervendrá además de su autor, el editor de la colección G21: Nuevos narradores canarios, Ánghel Morales, y el escritor Jesús R Castellano, entre otros.
 Eduardo García Rojas
- ¿Cucarachas con Chanel? ¿Qué son las cucarachas con Chanel?
Es ficción versus acción. Catálogo de fauna urbana, Rap sin rima.
Soy yo mirándote, espejo de doble cara.
Es la vida ahora y un libro siempre.
Son animales jugando a dejar de serlo.
Es Realismo.0  
-¿Realismo.0?
Es la unión entre los mundos que percibo. Entre el sudor del suelo y el perfume de las nubes. Entre las teclas del ordenador y las tetas de la ordenadora. Es un combate a muerte sin campana que mande a parar. Es mostrar, no explicar. Es vivir, no escribir.
Macondo se prendió fuego. Cambia de compañía, contrata: 100Mb de soledad.
-La ciudad donde se localiza la historia es Santa Pus… ¿Santa Pus o Santa Cruz?
Santa Pus. Aunque podría haber sido Santa Cruz, es lo de menos. Cada cucaracha puede elegir el nombre que más le guste, con el que se sienta más identificada.
En mis paseos nocturnos siempre encuentro algo nuevo, porque así lo quiero y así lo necesito. Esta Cruz ya no es Santa; violada por turnos ahora es despreciada. Mujer bella con los pies sucios. Pero a mí no me importa lavar esos pies, besarlos y reinventarlos.
- Cucarachas con Chanel… ¿novela?, ¿relatos?
Lo que cada lector decida. Aquí el tamaño no importa. Tampoco la definición. Me gusta la mezcla. Me gusta creer que puedo escribir lo que quiera cuando quiera. Sin límites.  Unos días sale mejor que otros. Creo que estas Cucarachas quedaron bastante bien.
-Su anterior libro, Ensalada de canónigos, es un texto intimista que ahora, con sus Cucarachas con Chanel, rompe radicalmente. Esta ¿novela? es descarnada y en ella subyace no sé si un rencor de clase pero sí una visión tremendamente crítica a la sociedad tinerfeña… ¿hasta qué punto Santa Pus/Santa Cruz condiciona a su autor y en consecuencia a sus criaturas literarias?
¿Hay escritores capaces de escribir algo que no sea íntimo? Yo no. De hecho creo que Ensalada de canónigos es menos intimista que estas Cucarachas con Chanel, ya que allí no hay un personaje principal tan claro, lo que intenté fue ocupar  todos los narradores posibles, diferentes, buscando la voz que ha llegado después, la de Gabriel, protagonista en este libro.
La ruptura se produce más en el aspecto técnico, en la forma, sobre todo porque utilizo muchos elementos. Pero también en el fondo, porque Gabriel no tiene tiempo que perder, se le acaba, él se siente mayor desde niño, desde que se le murió la ficción y se quedó a solas con la realidad. Por eso habla así. Por eso no da explicaciones. Quiere ganar pero no sabe cómo. Quiere cambiar y no encuentra un disfraz a su medida. Gabriel es de familia… iba a decir humilde, pero no me gusta el término usado de esta manera, porque se relaciona la humildad con la falta de dinero, pero Gabriel no es humilde de pensamiento, es orgulloso, ambicioso. Sí, Gabriel siente rabia y rencor, no cree en la justicia ni en juez alguno. No cree en la suerte de los que ganan porque nunca la conoció.
Mi intención no ha sido la de criticar, sólo he querido fotografiar. Y ese álbum puede ser de cualquier lugar. La sociedad tinerfeña es tan atractiva y asquerosa como cualquiera. Vivo en ella, es normal que me condicione.
- ¿Quién es DR (JRamallo)?
No lo sé, pero hago lo posible por averiguarlo.
-Cucarachas con Chanel ha sido editado en la colección G21: Nuevos narradores canarios. ¿Se siente cómodo JRamallo en este movimiento?
El pie izquierdo por delante del derecho, hombro en línea, guardia natural.
Pasos laterales y combinación de tres a cinco golpes. Directo, esquiva, croché y hook al hígado. Vuela como una mariposa, pica como una abeja. ¡Pelea muchacho, pelea!
Sí. Me siento cómodo. 
-¿Qué piensa de G21 y de los escritores que la forman?
Intento no hablar en plural ni utilizar terceras personas. Es casi una norma.
Lo importante para mí es hacer. En ese sentido G21 funciona. Ánghel Morales no deja de producir, su hiperactividad es necesaria, vital hoy en día. Le estoy agradecido a él por sacar el libro y muy feliz con el trabajo de su equipo. Tanto Rosa Cigala en el diseño, como Marcelo López en la maquetación, que desde el principio captó la idea y realizó una magnífica labor. En cuanto a los escritores, tengo contacto con algunos y con otros no.
 En Canarias, en Tenerife, se edita igual de bien y de mal que en el resto de España. El problema viene con la distribución, con la exposición de la obra fuera de estas 7 paredes. Y aquí tengo una duda. ¿Es sólo cuestión de dinero o de complejo de inferioridad?
Para que los peces se mantengan en forma, activos en la pecera, se necesita un tiburón. Esta colección G21 cumple ahora ese papel, y mis Cucarachas tienen los dientes largos. El que quiera tomárselo en serio que se ponga a trabajar. 
-¿Qué le animó a debutar en esta colección con Cucarachas con Chanel?
Fuera en la editorial que fuera, el libro era éste. No podía dejarlo más tiempo dentro de mí, porque me ardía, me rompía el estómago un día tras otro. Las Cucarachas necesitaban calle. Y yo dejarlas correr. 
-Algunos califican esta obra como experimental, ya que mezcla en el relato redes sociales y anuncios publicitarios. ¿Considera su libro como experimental?
No. Leo mi libro con normalidad, y no me planteé si era experimental o no mientras lo escribía. Sólo pensaba en lo que debía colocar en él, y cómo hacerlo para que fuese lo que yo quería, lo que en mi cabeza estaba claro, ni más ni menos: Realismo.0. Este nombre es lo único novedoso que me atribuyo. El resto era saber encajar las piezas. 
-¿Y hasta qué punto ha condicionado su escritura las nuevas tecnologías?
Las nuevas tecnologías condicionan la vida en todos los sentidos. La escritura no debe quedarse fuera. ¿Si se pueden comprar y vender libros por internet, porque no vender internet dentro de los libros? 
-¿Cómo construye un relato, un libro? Parte de una idea preconcebida o lo escribe en directo ante la llamada de esa señora que llaman inspiración…
Inspiración es la niña guapa que no sabe dar dos pasos sin su amigo feo: el trabajo.
Inspiración es libertad, todo vale. Trabajo es censura y dolor. Amor y odio.
Para Ensalada de canónigos usé más al feo, con horario y té incluido. Con las Cucarachas ha sido diferente. Desee con más fuerza a la guapa y dejé que sus encantos y paranoias me guiaran. Después llamaba al otro para que limpiara los restos de la orgía que no me servían.
Conozco a los dos, pero soy más obrero que poeta.
-¿Qué parte le resultó más difícil de escribir en Cucarachas con Chanel?, ¿por qué?
Lo difícil fue quitarme del medio. Dejar que hablen las Cucarachas y no yo, a pesar de ser el rey cucaracho. Mi filtro ha de ser mínimo. Yo no importo. Lo que pasa a mi alrededor sí. Para que este libro pueda leerse con sencillez, es necesario un trabajo de engranaje meticuloso y exhaustivo que, por supuesto, no voy a explicar. 
 Los cortes relacionados con la familia fueron los más complicados. Siempre lo son para mí. Veo a la familia como el mayor foco de infecciones y chantajes que existe. Por supuesto no pretendo encontrar medicina, pero sí ejercer de Dr R, el monstruoso Hyde. Pasearlo me viene bien para la salud.
- No sé si estará de acuerdo, pero Cucarachas con Chanel me supo a un acto de exorcismo por parte de su autor, a un ejercicio por liberar los demonios. 
Escribir me ayuda a comprender y convivir con los fantasmas que me visitan cada día. Esos demonios llevan unos cuantos años conmigo, mucho antes de las Cucarachas, y en cada cosa que escriba saldrán para volver luego al lugar de origen. Yo.
Escribo para expulsar la mierda que tengo dentro. Luego vuelvo a llenar el espacio con más mierda y sigo. La belleza está en la basura, en los restos de tantas vidas que parecen ser, que intentan ser perfectas. A falta de dinero o armas tengo la escritura. A falta de valentía, esta cobardía.
- ¿Qué escritores canarios han dejado huella en JRamallo?
Aprendí a escribir antes que a leer. Las cosas que he vivido me han dejado huella, no los escritores, ni autóctonos ni foráneos. Por supuesto hay libros que recuerdo y recordaré, de eso se trata, ¿no? Un libro se escribe con ese fin, perdurar, supongo… pero no soy fiel ni creo en maestros que no se puedan destruir y olvidar.
En este momento recuerdo a Torquemada en la hoguera y a Doña perfecta, de Galdós. El Don De Vorace, de Casanova; La huida –relatos-, de Antonio Bermejo; Crimen, de Agustín Espinosa; Cuatro relatos, de Isaac de Vega; Marlou Diesel, de Marcelino Marichal; El Negro, de Jesús Castellano… 
- Y españoles y extranjeros. ¿Se atreve a recomendarnos algunos?
No me atrevo. Y además no creo que vaya a ser más original que nadie, ni a nombrar a los que siempre nombran todos en este tipo de preguntas.
-Tras Cucarachas con Chanel ¿Qué nos deparará ahora JRamallo literariamente hablando?
Aún no lo tengo decidido, pero creo que habrá un libro más con marca registrada Realismo.0. Intentaré que sea diferente a los anteriores, esa es la premisa, no repetir, que no me aburra de él antes de acabarlo, pero no lo tengo claro. Hoy pienso esto y mañana lo otro. Prefiero dejar que los días impongan la tarea. Creo que a estas Cucarachas con Chanel les queda recorrido, lugares y gentes que conocer. El plan con ellas es largo.
También está la posibilidad de no publicar nada más, ¿por qué no dejarlo así? Escribir mucho sólo te asegura un buen riego sanguíneo en las manos y un currículo gordo.   Hay otras cosas que me gustan y me ayudan a vivir, no sólo la escritura.
Lo que sí espero hacer, con la ayuda de los animales del Zoo punto cero, y los socios del Club de los negocios raros, es tunear clásicos. Empezaremos por Madame Bovary y El Principito. Quién sabe hasta dónde llegaremos…
Entrevista aparecida en el suplemento cultural:
El Perseguidor (periódico Diario de Avisos, 02/05/2012)

miércoles, 15 de febrero de 2012

Santiago Gil

SANTIAGO GIL / ESCRITOR Y PERIODISTA

Queridos Reyes Magos, la última novela de Santiago Gil (Guía de Gran Canaria, 1967) es un oscuro relato de Navidad que pondría los pelos de punta al mismísimo Charles Dickens, de quien se cumple este mes el bicentenario de su natalicio. Gil, también periodista, es autor de otros libros, entre los que destaca el desarmante Las derrotas cotidianas, así como Los Años Baldíos, Por si amanece y no me encuentras, Cómo ganarse la vida con la literatura y Un Hombre solo y sin sombra. Por el volumen El color del tiempo obtuvo el XVIII Premio Esperanza Spínola y es autor además de Música de papagüevos, entre otras experiencias literarias que lo acreditan como uno de los escritores más interesantes de ese fenómeno literario denominado Generación 21: Narrativa Canaria Actual.


EDUARDO GARCÍA ROJAS
-Tanto en Las derrotas cotidianas como en Querido Reyes Magos describe con bastante crudeza la destrucción familiar. ¿Tiene poca fe en esta institución?, ¿hasta que punto le atrae este asunto literariamente hablando?
-Tolstoi escribía que todas las familias felices se parecen, pero que las infelices lo son cada una a su manera. Ahora mismo hay muchísimas familias infelices en nuestro entorno, y cada una se contaría con sus propios miedos, sus propios desencantos y sus muchas frustraciones. Acercándote a ellas, tanto en la realidad como en la ficción, creo que se pueden encontrar muchos de los argumentos que nos cuentan y que nos ayudan a que entendamos un poco mejor la realidad que estamos viviendo. Yo ni creo ni dejo de creer en la familia, aunque sí considero que determina buena parte de nuestra personalidad y de nuestra manera de asomarnos luego al mundo.
-Otro de los temas que aborda en Queridos Reyes Magos es el fin de la inocencia. Me llama la atención sin embargo en esta novela el futuro -al parecer inevitable- que
le espera al hijo al perder el cariño, por otra parte parece que artificial, que recibe de sus
progenitores.
-El día que asumimos que los Reyes Magos no son quienes pensábamos que eran se quiebran muchas ilusiones y aprendemos a asumir que la realidad es un juego peligroso en el que no te regalan absolutamente nada.
-En ambas novelas mantiene una actitud distante con sus personajes. Casi parece que no los quiere ni los odia. El hecho de que conozcamos lo que se les pasa a algunos de ellos por sus cabezas los dota, sin embargo, de bastante consistencia precisamente porque acentúan sus debilidades. En estas dos novelas aprecio además, entre otras coincidencias, que sus sueños resultan a la postre sonoros fracasos. ¿Por qué?, ¿qué le atrae literariamente de nuestras pequeñas derrotas cotidianas?
-Trato de ponerme casi siempre en el pellejo del perdedor. No soy un tipo depresivo o triste, todo lo contrario, pero cuando escribo trato de enfrentarme cara a cara con la vida, y llegados a ese punto uno no entiende ni siquiera para qué está aquí, o por qué está condenado irremisiblemente al olvido. Mis personajes se nutren de esa esencia existencial, y es cierto que la mayoría de ellos, sobre todo en mis tres últimas novelas, terminan en los lindes del fracaso o de la decepción. Como ellos, creo que en estos días son muchos los que catan ese fracaso diario en las calles, en los bares y en las plazas de nuestros entornos más cercanos.
-En estas dos obras no hay héroes.¿Acaso solo cree Santiago Gil en antihéroes?
-También creo que en los héroes, pero de ellos ya se escribe bastante en los medios de comunicación. Las portadas se las llevan casi siempre los triunfadores. Para mí la literatura debe contar la Cara B de de la realidad que vivimos. La canción de moda estaba bien, pero a mí me solía gustar mucho más la otra canción de los singles, la que casi nadie escuchaba.
-¿Y cuáles son las derrotas cotidianas de Santiago Gil?
-Las que me rompen el corazón: un perro abandonado y desorientado en mitad de una autopista, un amigo con una enfermedad terminal, la especulación diaria a la que estamos sometidos, la mirada de los que ven que pasan los días y no encuentran un trabajo en ninguna parte, la soledad de los ancianos en residencias tercermundistas

-Tengo la sensación que la literatura que se escribe en Canarias no es muy dada, aunque usted rompa la regla, de abordar nuestra realidad, asuntos tan espinosos como el paro, el fracaso, la corrupción… Si piensa más o menos lo mismo ¿cree que los escritores canarios tienen miedo de enfrentarse a su realidad?
-Creo que hay otros escritores que también se están acercando a esa realidad, y que cada vez nos acercaremos más. Una isla te permite acercarte al mundo con una mirada más global. Lo ves todo en muy poco espacio: los contrastes, los estereotipos, las conductas y todas esas contradicciones que hacen que el ser humano sea una materia interminable de argumentos. Ya luego, si te asomas al corazón de esos personajes, y si miras la realidad sin prejuicios, vas a poder contar al ser humano de tu tiempo desde mucho más cerca. Creo que escribiendo en una isla universalizas todo lo que cuentas. Por eso no creo que sea un tópico lo del cosmopolitismo de los canarios.
-Las derrotas cotidianas y Queridos Reyes Magos, más que relatos pesimistas,me parecen relatos resignados. Enlazando con la pregunta anterior, ¿somos los que habitamos estas islas espíritus resignados?
-Lo hemos sido, y de alguna manera lo seguimos siendo. Siempre hemos tenido la tentación de escapar por el mar en lugar de enfrentarnos a los problemas. Nos hemos mudado de una isla a otra, o de cada una de las islas a otros continentes. Ahora creo que nos estamos quedando, y eso hará que la resignación sea cada vez menor. Pero en estos momentos sí escierto que estamos siendo indolentes. La realidad social que vivimos nos debería sacar a todos a la calle, o por lo menos no permitir que los de siempre siguieran arrastrándonos al caos y al desastre.
-¿Cómo nacieron estas dos novelas? ¿De dónde salen estas historias?
-Nacen de la vida misma que me encuentro por la calle, de lo que oigo, de lo que veo y de lo que imagino. En Las derrotas, el edificio en el que sitúa la historia está en el barrio de Vegueta, pero lo coloco en la calle Portugal, mirando a la playa de Las Canteras. Quería que el mar formara parte de la historia y que los personajes acabaran, como acabamos tantas veces los isleños, repensando su realidad delante de la orilla. Te hablaba antes de que una de las primeras decepciones de la vida era la de los reyes magos, pero creo los insulares asumimos esa condición
mucho antes, y que lo hacemos en la orilla de la playa. De niños, todos construimos alguna vez grandes castillos y volcanes en la arena que luego se llevaba la marea sin dejar rastro alguno de nuestrashoras del trabajo. La metafísica, por tanto, la asumimos de forma natural. Sabes que todo sube y que todo baja, y que cada día empiezas desde cero, en lo que escribes y en lo que vives.
-¿Hasta que punto ser periodista ha condicionado su literatura?
-Hasta el punto de que si no hubiera sido periodista no sería novelista. Yo era poeta hasta que llegué al periódico, y quiero seguir siéndolo toda la vida, pero la disciplina diaria del periódico, el acercamiento a la realidad y todo lo que se me quedaba sin contar porque no tenía espacio en una crónica o en un reportaje, me llevaron a la novela. Hemingway decía que para el escritor era esencial pasar por un periódico, pero siempre y cuando lo supiera dejar a tiempo. Estoy de acuerdo. Cuando estaba en el periódico vivía solo para el periódico, no escribía novelas; pero al salir me quedó la mirada del periodista cuando voy por la

“EL DESPRECIO POLÍTICO
HACIA LA CULTURA ES
DE UNA DESVERGÜENZA
CASI CHULESCA”


calle, y sobre todo la sapiencia de que el lenguaje es un medio para comunicarnos que, en el caso de la literatura, se apoya también en las emociones.
-¿Se considera un escritor de género?
-No, no quiero encasillarme. Quien me lee mi blog o mis columnas en Canarias 7 me tendrá por un señor que se fija en los detalles de la vida cotidiana y que se mueve entre el vitalismo y la poesía pero quien vaya a mis novelas encontrará otra forma de contar, quizá más canalla y más
descarnada. En el microrrelato puedo volverme mordaz e irónico, y en la poesía jugar con el sonido de las palabras o con las evocaciones. Muchos sitúan algunas de mis novelas en lo social, pero qué es social, creo que todo escritor, si se alonga a ver el mundo, termina siendo siempre social a no ser que escriba ciencia ficción.
-¿Por qué contar la historia desde las emociones de sus protagonistas?
-Porque todos tenemos muchos puntos de vista y nada es nunca lo que parece. Para unos serás un tipo al que se comen las moscas y para otros un engreído prepotente. Tú cuentas a un personaje, o un personaje cuenta a otro, y el lector saca una serie de conclusiones, pero luego, cuando ese personaje coge la palabra y te expone sus razones, puede echar por tierra todas las ideas preconcebidas. Me gusta que en la literatura mis personajes tengan vida propia y que se manifiesten y se asomen como a mí me gustaría asomarme en la vida.
-Las Palmas de Gran Canaria tiene un protagonismo importante en estas obras. ¿Considera que es un personaje más?
-En Queridos Reyes Magos y en Las derrotas cotidianas, Las Palmas de Gran Canaria viene ser, tal como indicas, un personaje más de la historia. Me gusta que las ciudades o los escenarios sean
reconocidos por los lectores. Las ciudades no son solo calles y edificios. Dentro de ellas acontece lo mejor y lo peor de los seres humanos.
-¿Cuál es la ciudad real en la que vive Santiago Gil?
-Ahora mismo vivo en Santa Brígida con muchas escapadas al mar de Arinaga. De niño me crié entre Guía y Agaete. Me muevo por tanto entre el campo y la playa, pero viví muchos años en Las Palmas de Gran Canaria y llevo más de quince años trabajando todos los días entre sus calles.
-Y ¿cuál es la ciudad imaginada en la que habita Santiago Gil?
-La suma de todas las ciudades en las que he sido feliz y de las ciudades en las que creo que me podría serlo. Fui mi feliz en Londres o en Madrid, y vuelvo a esas dos ciudades siempre que puedo. Vuelvo físicamente y las recreo en muchas de mis novelas. Madrid para mí siempre será un escenario de novela. Llegué a ella por Galdós, por Baroja, por Cela o por Umbral y nunca dejará de ser una especie de territoriomás literario que real.
-Hablemos de Generación 21.¿Es un grupo? ¿Qué características comunes encuentra entre todos ellos?
-Es un grupo de buena gente, y eso, en el mundillo literario, ya es una gran noticia. Apenas nos conocíamos, pero desde el primer momento hubo una química tremenda entre todos. Supongo que nos vimos reflejados los unos en los otros. Todos llevábamos escribiendo más de veinte años sin que casi nos hicieran caso, y de golpe descubres que no estás solo, que compartes la pasión y el compromiso por la literatura con gente que estaba al lado mismo de tu donde tú escribías. Cada uno tiene su estilo, sus influencias y su manera de entender la escritura, pero nos reconocemos en ese compromiso sin fisuras con la palabra.
-Nos interesa también conocer qué lecturas le han marcado, tanto escritores como libros…
-Hablaría de escritores, y estoy seguro de que dejaré a muchísimos atrás: Coetzee, Carver, Kafka, Vila-Matas, Malamud, Joseph Roth, Vargas Llosa, Ribeyro, Galdós, Philip Roth, Bellow, Flaubert, Quevedo, Stendhal, Chéjov, Muñoz Molina, Scott Fitzgerald, Cortázar, Auster, García Márquez, Cheever, Marsé, Buzatti, Martínez de Pisón…Como supongo que habré agotado el espacio con los escritores solo elegiré un libro: Madame Bovary.
-¿Cuánto hay de Santiago Gil en su obra?
-Cuando escribo siempre me hago la siguiente pregunta: ¿Qué hubiera sucedido si…? Tras ese si cabe todo: si me hubieran nombrado ministro, si hubiera terminado como un borracho tirado en la calle, si envejeciera de repente, si fuera niño, si me metiera en una patera, si me maltrataran, si me nombraran santo. Los personajes tienen vida propia y puede que, en su apariencia, no se parezcan nada a mí; pero yo trato de entender cuando los escribo cómo sería yo si fuera igual que ellos, cómo hablaría, cómome movería por el mundo…Te recuerdo la respuesta que dio Flaubert cuando le acusaban de haber metido en un libro la vida de una señora que había tenido una existencia parecida a Enma Bovary: Madame Bovary c’est moi. Estás y no estás detrás de cada
uno de tus personajes, pero siempre estarán construidos con la mirada con la que tú hayas ido acercando a los otros.
-Vivimos en un archipiélago donde nos enteramos antes lo que sucede en Madrid que en las islas que tenemos delante… ¿Cómo poner fin a esta inconsciencia?
-Me imagino que empezando a valorar lo que tenemos alrededor. Hay como un cierto complejo que nos lleva a aceptar como válido solo lo que nos viene de fuera. Incluso, cuando cualquier canario está haciendo algo que vale la pena, tiene que lograr el éxito lejos para luego ser aceptado
en su propia tierra. Eso es algo que no sucede en otras culturas. Debería ser justo al
revés: primero tendrías que llegar a tu entorno más cercano, por una simple cuestión
espacial, y luego ya te tocaría ir expandiéndote. Por eso aquí se quedaron tantos
sueños rotos. Muchos de los que en su día no salieron se fueron consumiendo en su
propia frustración, y en algunos casos se volvieron resentidos y dejaron de seguir creciendo, o se dedicaron a proteger su pequeña parcelita de divismo local con actitudes mezquinas. Yo creo que eso está cambiando, que las nuevas tecnologías permiten que conozcamos lo cercano, y también que los que decidan quedarse aquí pueden dar a conocer lo que van creando lejos de las islas.
-Editar en Canarias…
-Larra decía que escribir en España era llorar, y luego Cernuda añadió que no era llorar, sino morir. Editar en Canarias es asumir, de entrada, una serie de condiciones casi suicidas; pero si quieres que tus libros no se queden en el cajón o en el disco duro del ordenador no te queda otro remedio, por lo menos en mi caso, que aceptarlas. Esa sí que es una gran derrota cotidiana. Se juntan muchísimos factores que, como no cambien, van a terminar devolviéndonos al siglo XIX. El desprecio político hacia la cultura, por ejemplo, es de una desvergüenza casi chulesca.
-Nuevos trabajos en los que está ahora.
-Tengo un par de novelas terminadas quese están moviendo por el mundo en busca de su propia suerte. Entre tanto, escribo todo lo que puedo. Ese creo que debe ser el único compromiso innegociable para cualquier escritor: escribir y leer, da lo mismo el orden.

Entrevista publicada en el suplemento cultural El Perseguidor, del periódico Diario de avisos, realizada por Eduardo García Rojas

lunes, 2 de enero de 2012

Instituto Tavistock


Después de vender 3,5 millones de copias de 'El Club Bilderberg', el escritor Daniel Estulin (Lituania, 1966) se adentra en los pasillos de 'El Instituto Tavistock' (Ediciones B), donde, dice, "fabrican" técnicas de lavado de cerebro en masa. Estulin, que fue agente de contrainteligencia en la KGB, sostiene una tesis sorprendente: que los poderosos controlan la humanidad a través de la música y las películas de Hollywood. "Por todas partes hay símbolos".

-Usted dice que nos manipulan en masa.

-Si tú eres la elite y quieres controlar el mundo, la peor forma es la fuerza bruta. Intentar arrancar el alma por la fuerza es costoso; es muchísimo mejor hacerlo como lo están haciendo. Si quieres controlar el ser humano, tienes que controlar su cerebro. Ahí entra Tavistock. Para hacer una guerra, antes se crea el enemigo. En la del Golfo el 87 % de los americanos quería matar a Sadam y no sabían ni dónde estaba Irak.

-¿En manos de quién estamos?

-Un grupo de gente que es la antigua nobleza negra veneciana. Esa es la gente importante.

-¿Y se mueven por dinero?

-No, no, qué va. Dinero ya tienen. Para que ellos vivan y no se agoten los recursos, usted y yo tenemos que morir.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Todo acaba

El oncólogo José Luis Guinot perdió a su madre a los 19 años y su brusca relación con la muerte no ha cesado. Ahora es jefe de Oncología Radioterápica en el Instituto Valenciano de Oncología. Los dramas por el cáncer pasan por sus manos a diario. Guinot acaba de publicar 'Al final de este viaje' (Alianza), un libro sobre el final de la vida.

-¿Cómo hemos de prepararnos para la muerte?

-Viviendo con plena intensidad y siendo conscientes de que en algún momento acabará la vida. Por tanto, hemos de cambiar la pregunta: ¿cuál es la mejor forma de vivir? Toda la segunda parte del libro habla de ello: en qué basamos la vida. Si la apoyamos en nuestro bienestar físico, antes o después fallará. Si la apoyamos en una única persona, cuando esta desaparezca se nos caerá el mundo encima. Si la apoyamos en el trabajo, llegará la jubilación. Por eso, la mejor forma de vivir y llegar al final sin lamentarnos de haber querido vivir de otra forma es precisamente no estar apoyado o ligado a muchas cosas. Vivir, como decía Antonio Machado, 'ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar'. No estar ligado a muchas cosas para no depender de ellas. Disfrutar de ellas, pero sin estar ligados.

jueves, 3 de noviembre de 2011

La Cruz y la Corona



Siempre polémico, el diplomático Gonzalo Puente Ojea (Cienfuegos, Cuba, 1924), ya retirado, vuelve a la carga con 'La Cruz y la Corona, las dos hipotecas de la historia de España' (Editorial Txalaparta), un ensayo contra la monarquía y la Iglesia y una crítica feroz al actual "régimen oligárquico y corrupto". Ayer presentó el libro en A Coruña, invitado por el Ateneo Republicano de Galicia.

-La Cruz y la Corona, las dos hipotecas de la historia de España. Explíquese.

-Sencillamente, son los dos baluartes de la Historia de España, y llegan hasta nuestros días. De la España de los borbones, a la época de Franco y a la que ha sido llamada transición a la democracia.

-¿Por qué es tan crítico con la transición?

-Fue una cosa muy mal hecha. Se habla de la generosidad de las dos partes, cuando lo cierto es que vino dictada desde arriba y el pueblo ni se enteró. Y luego fue más grave, porque los poderes culpables del desastre, la Corona, con su juego, y la Iglesia, con su brutal manejo del poder, fueron metidos en la Constitución. Y ahora la Iglesia quiere recuperar todo su poderío.

jueves, 7 de julio de 2011

Desviar, desconcertar, descodificar...

Lenta pero tenazmente, desde que en 1996 comenzara sus andanzas como “colectivo de trabajadores culturales”, La Felguera, gestora también de una revista, se ha hecho un hueco en la vanguardia del frente editorial contracultural que Virus desde Barcelona y Pepitas de Calabaza en Logroño, entre otros, sostienen en activo en España. Dicen hacer lo que hacen por el simple placer de hacerlo, y encima les cuadran los números. Hablamos con su corresponsable Servando Rocha (1974), autor de uno de los más sonados tomos del catálogo de esta editorial madrileña, Historia de un Incendio, complemento idóneo de Rastros de Carmín, y antiguo miembro de Muletrain.

Servando Rocha

La Felguera Editores

domingo, 1 de mayo de 2011

Pintor, escultor, pulpo


Pregunta. ¿Estos cuadros grandes negros son lo último que está haciendo?

Respuesta. No, también retratos, muchos retratos. Algunos hechos con lejía, que es una técnica casi fotográfica.


P. Y le quedarán limpísimo.

R. Sí. Todo el mundo dice: huele a limpio.

P. ¿Sigue habiendo un agujero económico en torno a su cúpula de la ONU en Ginebra?

R. No tengo ni idea. Es una fundación de empresas privadas.

P. Para ver esa obra, propuso poner debajo una enorme cama redonda. ¿Es el mueble más adecuado para solucionar conflictos internacionales?

R. Pensé que podrían dar nombres internacionales a los hijos que nacieran de esta especie de gran cópula.

P. La cópula bajo la cúpula.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La democracia es una estafa, es la dictadura perfecta. Se elige entre dos dictadores: uno que sonríe y otro que gruñe. Ambos tienen los mismos jefes. Han convertido las elecciones en un acto de adhesión al régimen. Y si tras sus campañas propagandísticas multimediáticas no tragas, te mandan a los antidisturbios y listo. No sé hasta cuándo vamos a soportar esto, realmente no lo sé (...).

lunes, 21 de diciembre de 2009

Puto esquirol

Soy un extranjero nacido aquí, un puto esquirol

Mezclo, agito y escribo. No distingo entre realidad y ficción. Que alguien muy listo venga y me lo explique (...)