jueves 17 de diciembre de 2009

¡Guapos!

Kiko and Roco

miércoles 16 de diciembre de 2009

La trampa de Chéjov

(...) La vida es una trampa enojosa. Cuando un hombre reflexivo alcanza la madurez y es capaz de formarse sus propias ideas, se siente atrapado inevitablemente en una trampa sin salida. En realidad, ha sido llamado de la nada a la vida contra su voluntad y por una serie de azares... ¿Para qué? Quiere conocer el sentido y el fin de su existencia, pero no le dicen nada o le sueltan algún disparate; llama a la puerta y no le abren, y, cuando llega la muerte, también es contra su voluntad.
El pabellón nº.6
A. Chéjov (1860/1904)

sábado 12 de diciembre de 2009

Wilde desde la cárcel

(...) Las personas más mecánicas, para quienes la vida es una especulación astuta dependiente de un cuidadoso cálculo de medios y recursos, saben siempre a dónde van, y van. Parten del deseo de ser el sacristán de la parroquia y, cualquiera que sea la esfera en que estén situados, consiguen ser el sacristán de la parroquia y nada más. Un hombre cuyo deseo sea ser algo aparte de sí mismo, ser Miembro del Parlamento, o tendero próspero, o abogado eminente, o juez, o cualquier bobada semejante, de todad todas consigue ser lo que quiere ser. Ése es su castigo. El que quiere una máscara tiene que llevarla.
Pero con las fuerzas dinámicas de la vida, y aquellos en quienes esas fuerzas dinámicas se encarnan, no sucede lo mismo. Las personas cuyo deseo es únicamente la autorrealización no saben nunca a dónde van. No lo pueden saber. En un sentido de la palabra es necesario, por supuesto, como decía el oráculo griego, conocerse a uno mismo. Ése es el primer logro del conocimiento. Pero reconocer que el alma de un hombre es incognoscible es el logro último de la Sabiduría. El misterio final de uno mismo. Cuando se ha pesado el sol en una balanza, y medido los pasos de la luna, y trazado el mapa de los siete cielos estrella por eltrella, aún queda uno mismo. ¿Quién puede calcular la órbita de su propia alma?

De Profundis (1905 Ed. Siuela bolsillo)

miércoles 9 de diciembre de 2009

¡Gríteme señora, gríteme!

Aminatu H. Diego P. Montar un circo es fácil si payasos y leones comen poco y cobran lo justo.

Me gusta estar en la calle. Pasan cinco ¿intelectuales? Qué es un intelectual. Sombreros, pañuelos en los cuellos y gafas negras con sonrisas seguras. Me miran. Cómo se mira en el espejo un intelectual. Mi índice se desliza por el sudor del día y me pongo cachondo. Una mezcla amarga que me gusta que me excita. Soy yo, coño, soy yo. Mi culo, mi olor de culo. ¿Se olerá el agujero del culo el principito? Claro idiota. El principito es uno más entre nosotros y come pollo con las manos. Cuatro con tenis blancos buscan portero de discoteca ciego, que no pegue. Muse en mi cerebro a través de los cables del Ipod. Cerveza fría del chino en mi mano caliente. Escribo (...)
El Extranjero
Artículo de opinión

lunes 7 de diciembre de 2009

Rémora

¿Para qué sirve una constitución que da de comer a una monarquía?

sábado 5 de diciembre de 2009

Roto




miércoles 2 de diciembre de 2009

Líneas verdes en La Mancha

Ya sabía que era él cuando sonó el teléfono, me dije: algo le ha vuelto a suceder, algo ha pasado y ahí lo tienes. No pensé que llamaba para saber de mí, de cómo estaba después de la gripe que me tuvo en cama, en esta misma cama, cinco días. No. Sonó el teléfono y pensé: llama para pedirte ayuda, llama porque necesita a su madre y su dinero. Así que antes del tercer tono ya lo había descolgado. Aníbal me miraba desde su sofá y su luz y su periódico. Levantó la ceja derecha y supe que aquella llamada, una vez más, le disgustaba. ¿Pero qué podía hacer yo, negarle ayuda a mi hijo? (...)
ESPACIO DE LITERATURA EN ESPAÑOL

lunes 30 de noviembre de 2009

Rey


(...) Magda se durmió. Rey se desveló. Al fin tuvo que botarse una paja él solito. Puso la mano izquierda sobre las nalgas de Magda, y eso fue suficiente para descranearse un poco. Magda dormida boca abajo ni se enteró. Enseguida Rey tuvo su orgasmo y emtonces pudo controlarse y dormir.
Cuando despertó al día siguiente, Magda se había marchado. La puerta estaba abierta. "¿Qué le pasará a esta loca? Está en alguna volá extraña y no quiere que yo lo sepa", pensó. Se quedó un rato remoloneando en la colchoneta, con la tripa pegada al espinazo, como siempre. Ésos eran sus entretenimientos favoritos: nada que hacer, remolonear, dar vueltas y más vueltas, dejar que el tiempo pase, y tener hambre. "La única propiedad del pobre es el hambre", decía su abuela cuando aún hablaba. Desde pequeño le enseñaron a no darle importancia a esa propiedad. Hacer como si no existiera. "Olvídate del hambre porque porque no hay nada que comer", le gritaba su madre siempre, todos los días, a cualquier hora (...)
El Rey de La Habana (Ed. Anagrama, 1999)

sábado 28 de noviembre de 2009

Bondage 2012

Mis vecinas tienen una jaula con dos canarios en la ventana y dos pajaritos entre las piernas. Mis vecinas son guapas mujeres hombres que trabajan tarde y salen a la plaza a fumar y reír. Yo también necesito fumar para entender. Necesito maría para descreer lo poco que creo. Para reír cuando quiero llorar. Para negar, engañar y seguir (...)
El Extranjero (artículo de opinión)

jueves 26 de noviembre de 2009

JuanCadáverOnetti

(...) Yo soy yo, este ser, este muchachito de ellos, triste, distinto, tan inseguro y firme como ninguno de ellos podría sospechar; tan aparte y por encima de todos ellos. Yo soy éste al que miro vivir y hacer, con simpatía, sin exceso de amor, éste de la paciencia cortés e inagotable para cada una de las comedias tediosas y sin gracia en que ellos se empeñan en complicarse para que les resulte inteligible, para preservarse de novedades y desconfianzas. Paseo un jardín cuidado y húmedo, recibo en la cara la lluvia que nada explica, pienso distraídas obscenidades, miro el resplandor en la ventana de mis padres. No quiero aprender a vivir,sino descubrir la vida de una vez y para siempre. Juzgo con pasión y vergüenza, no puedo impedirme juzgar; toso y escupo hacia el perfume de las flores y la tierra, recuerdo la condena y el orgullo de no participar de los actos de ellos.

Juntacadáveres (1964)



lunes 23 de noviembre de 2009

Borracho un lunes

Ser borracho un lunes está bien, muy bien. Todos trabajan y yo bebo. Escribo. Soy casi feliz. Levanto los brazos y miro al techo. Canto, bailo y miro al cielo. No ordeno. No atiendo. No arreglo mis sentidos. Dejo que el ruido y el silencio me guíen. Dejo me dejo. No explico. No participo. Sólo bebo. Sólo intento escribir sin saber me, sin obligar me. Gafas, hoja, cerveza bolígrafo. Reír, llorar, cagar vomitar. Ser humano está bien si no te lo crees. Ser animal está bien si te lo crees. Los homos sabios dejaron de existir, se fueron, murieron. ¿De qué sirve acordarse de ellos? ¿Leerlos?
Ahora estoy yo y mi cerveza Steinburg. Ahora estoy yo y mi cuerpo lleno de sangre, de ganas. Ser borracho un lunes está bien, mucho mejor que ser, sólo ser, un martes.

sábado 21 de noviembre de 2009

Diabetes poética

-Oye Gabriel
-Qué
-¿A ti te gustan los recitales de poesía?
-No
-¿No?
-No
-¿Y por qué no?
-Por que soy diabético

jueves 19 de noviembre de 2009

Shakespeare y la bebida

(...)

MACDUFF
¿Qué tres cosas provoca la bebida?
PORTERO
Pues, señor, nariz roja, sueño y orina. Señor, provoca y desprovoca la lujuria: provoca el deseo, pero impide gozarlo. Por tanto, se puede decir que beber demasiado le crea un equívoco a la lujuria: la hace y la deshace, la excita y la aplaca, la anima y la abate, la pone a su altura y no la pone. Al final, el equívoco se va al sueño y te deja tumbado. (...)
Macbeth (II.iii; ed. Austral summa)

lunes 16 de noviembre de 2009

Una vida sin principios

(...) Los caminos por los que se consigue dinero, casi sin excepción, nos empequeñecen. haber hecho algo por lo que tan solo se percibe dinero es haber sido un auténtico holgazán o peor aún. Si un obrero no gana más sueldo que el que paga su patrón, le están engañanando, se engaña a sí mismo. Si ganaras dinero como escritor o conferenciante, sería que eres popular, lo cual indica un descenso perpendicular. Esos servicios por los que la comunidad está más dispuesta a retribuir, son los más desagradables de cumplir. Se te paga para que seas menos que un hombre. Normalmente el estado no recompensa a un genio con más benignidad. Incluso el poeta laureado preferiría no tener que ensalzar los incidentes de la realeza. Se le tiene que sobornar con un tonel de vino, y tal vez se aparte de su musa a otro poeta para que beba en ese mismo tonel (...)
Si tuviera que vender mis mañanas y mis tardes a la sociedad, como hace la mayoría, estoy seguro de que no me quedaría nada por lo que vivir. Confío en que jamás venderé mi primogenitura por un plato de lentejas; lo que pretendo sugerir es que un hombre puede ser muy trabajador y en cambio no emplear bien su tiempo. No hay mayor equivocación que consumir la mayor parte de la vida en ganarse el sustento. Todas las grandes empresas se automantienen. El poeta, por ejemplo, debe alimentar su cuerpo con la poesía al igual que la máquina de vapor del aserradero alimenta sus calderas con las virutas que produce. Debéis ganaros la vida amando. Pero lo mismo que se dice de los comerciantes que noventa y siete de cada cien fracasan, así la vida de los hombres medida por este patrón es generalmente un fracaso y se puede predecir el desastre (...)
Haber nacido heredero de una fortuna y nada más, no es nacer sino nacer muerto. Que a uno lo mantenga la caridad de los amigos o una pensión del gobierno, supuesto que se sigue respirando, no importa que hermosos sinónimos se empleen, es entrar en un asilo.
Life without principle (título original; 1863)
Desobediencia civil y otros relatos (alianza editorial)




viernes 13 de noviembre de 2009

Dismetría

Busco la hoja en mi bolsillo con desesperación, con miedo a que no esté ahí. Quiero escribir que dos negros jóvenes pasan y me miran y que una blanca camina y su cadera sube más del lado izquierdo. Estoy con Pedro Juan y su Rey de la habana con su pinga gorda repartiendo leche. Estoy con Rey y con Magda llenos de mierda y de hambre y de templadera. Una mosca en la mesa bebe mi vino blanco. ¡Salud! Pasa un viejo y sus brazos al caminar cuelgan y se balancean como los míos. ¿Seré así de mayor? ¿Mono petudo como él? Pasa una silla de ruedas con una mujer sentada que abre la boca, mira perdida y el sol le brilla en el cráneo. Empujan la silla dos que no están. Son las tres de la tarde, hace calor y todos los comensales del mundo se emborrachan.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Pescado fresco

¿Naira? No. ¿Nuria? No. Naira, sí, Naira. Así se llamaba aquella chica, la pescadera; Naira. Qué brazos tenía. Uno de sus antebrazos era como uno de mis muslos, daba un poco de miedo. Podías imaginar muy fácilmente que, aunque te cogiera la polla con cuidado, algo de daño te iba a hacer (...)
Pescado fresco (fragmento)

domingo 8 de noviembre de 2009

Escritor puta

(...) Un escritor es como una puta. Utilizas a una puta y luego has terminado con ella.
Creen que si los escritores sufren serán mucho mejores. Eso es pura mierda. El sufrimiento es exactamente igual que cualquier otra cosa: si ter dan demasiado, al cabo de un tiempo puedes hundirte. Es el intento de escapar del sufrimiento lo que crea grandes escritores: te sientes tan bien que haces que los lectores se sientan bien.
Hijo de satanás (1990)

viernes 6 de noviembre de 2009

¿Truco o trato?

(...) Bebo solo y me gusta. Soy de corazón alcohólico. No me importa que me miren mientras me transformo. Es parte del juego. De éste y de cualquiera. Mirar y ser mirado. Ser bueno, malo y regular. Mentir. Asumir un pulso débil y buscar uno agitado. Quererme y despreciarme. Dar, recibir y escribir (...)
El Extranjero
Artículo de opinión

miércoles 4 de noviembre de 2009

Miller el asesino

(...) Un artista adquiere el derecho de llamarse creador sólo cuando admite que no es sino un instrumento. "¡Autor, creador, poeta! ¡Aún no ha existido tal hombre!". Así habló Rimbaud en la arrogancia de su juventud. Pero estaba proclamando una profunda verdad. El hombre no crea nada de y por sí mismo. Todo ha sido creado, previsto...y, no obstante, la libertad existe (...)
El tiempo de los asesinos
(Rimbaud, or The Time of the Assassins; 1952)

domingo 1 de noviembre de 2009

En blanco y negro

Mi padre está muerto y mi madre necesita oxigeno extra para vivir. Mi padre dejó un bonito cadáver y mi madre dejará uno horrible. Amargas arrugas y porosos huesos. Artrosis y desconfianza. Mala hostia y desesperanza. Tripas adictas a la nicotina y a la tristeza. Mi padre está muerto y yo tengo tres fotos. Mi madre fuma y yo la veo en blanco y negro. Mi madre no sabe llorar y yo tampoco.

sábado 31 de octubre de 2009

Amistad animal

(...) En mi infancia se me conocía por mi carácter dócil y bondadoso. Era tan llamativa la ternura de mi corazón que me convertí en el hazmerreír de mis compañeros. Sentía una particular atracción por los animales, de los que mis padres me permitieron tener en casa una amplia variedad. Con ellos pasaba casi todo el tiempo, y nunca era más feliz que cuando les daba de comer y los acariciaba. Esta peculiaridad de mi carácter creció conmigo y, ya de adulto, fue una de mis fuentes principales de placer. A quienes han cuidado con afecto a un perro fiel y sagaz apenas si necesito explicarles la naturaleza o la intensidad de la satisfacción que uno obtiene. Algo hay en el amor desinteresado y abnegado de un animal que llega directamente al corazón de quien con harta frecuencia ha comprobado la amistad mezquina y la muy frágil fidelidad de las propias personas.
El gato negro

miércoles 28 de octubre de 2009

Reseña para la ensalada 2

Tamaño de fuente"(...) no sé dónde estaría ahora si no hubiera dado con ella. En mis planes nunca estuvo tener hijos, eso es cierto, pero una cosa siempre lleva a la otra: o tienes perro o tienes hijo; y Julia es alérgica a los perros". Así de desasidos de cualquier ilusión se muestran los personajes contenidos en el libro de 16 relatos titulado como uno de ellos, Ensalada de canónigos, de José Ramallo, que acaba de publicar Ediciones Idea. (...)

martes 27 de octubre de 2009

El vidente hambriento


11/04/2012
Un fantasma, eso es lo que parecía, un esqueleto, un moribundo.
Cuando me hablaron de él nunca imaginé que lo encontraría en esa situación.
Sí, es cierto, me habían advertido que no pasaba por su mejor momento, que se encontraba muy delicado de salud física y quizás mental, pero algunos le seguían recordando como el mejor.
Cuando lo vi sentado en aquella cama, con una vieja y roída bata abierta, mostrando sus salientes costillas, el pecho hundido encima, la piel blanca, reseca, las rodillas dos bolas deformes y prominentes destacando en el conjunto que formaban sus escuálidas piernas, los calcetines blancos rotos por los dedos, sueltos, sin tener carne y apenas una tibia finísima donde poder sujetarse. Su rostro enjuto y amarillo, barbudo... a punto estuve de darme la vuelta y salir de aquel oscuro y fétido cuarto, pensando que sin duda me había equivocado de lugar, de persona. Pero no, no me había equivocado, aquella cosa era Basil, el vidente. (...)

domingo 25 de octubre de 2009

Clarito

Ruido alto en el teléfono. Cigarro en la boca, de lado, aburrido; piernas cruzadas en minifalda vieja. Tacones anchos.
-Mira papi, no estás en la cárcel porque yo no quiero ¿clarito? Así que déjame en paz…
Enciende el cigarro y sube el humo.
-Un hombre de verdad. ¿Sabes lo que es eso? Un hombre con todo. Mírate en un espejo. Lo único que vas a conseguirte es una repasada. Una con el coño teñido y gastado… No papi, yo necesito a un hombre de verdad, un hombre con todo. ¿Clarito?

viernes 23 de octubre de 2009

Reseña para la ensalada

Nos pasamos la vida abriendo y cerrando libros en busca de milagros. Quizá nada es comparable con aquellos clásicos que leímos con diecisiete o dieciocho años. Nosotros los de entonces, como decía el poeta, ya no somos los mismos.

Con el tiempo es cada vez más difícil que algo nos sorprenda como nos sorprendió el primer libro de Kafka o de Flaubert que cayó en nuestras manos. Esa sorpresa es aún más improbable desde la cercanía. Hay muchas excepciones que nos siguen enganchando a la literatura, y cada año descubrimos autores clásicos o contemporáneos que nos reconcilian con los argumentos y con las palabras (...)
Texto de Santiago Gil
canariasaldia.com