(...) El hombre es una unidad y se le conoce por cualquiera de sus muchas manifestaciones. Si no sabes apreciar la calidad de una buena pasta dentífrica, tampoco podrás hacerlo con un buen poema. No, es imposible, la razón es incontrovertible y fundamental. Aquello de margaritas y cerdos. Pero yo también fabrico mis margaritas y habrá cerdos que ni siquiera se aproximen... (...) -Esos pobres babiecas que se ponen por encima porque precisamente tienen ideas limitadas. Será delicioso volar alto sobre ellos y, con cuidado, defecarles encima... Pero no, olvidemos venganzas, es indigno. No nos dejemos llevar por viejos rencores. Sí, olvidarlos, matarlos en nuestra memoria.
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