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miércoles, 4 de noviembre de 2009

Miller el asesino

(...) Un artista adquiere el derecho de llamarse creador sólo cuando admite que no es sino un instrumento. "¡Autor, creador, poeta! ¡Aún no ha existido tal hombre!". Así habló Rimbaud en la arrogancia de su juventud. Pero estaba proclamando una profunda verdad. El hombre no crea nada de y por sí mismo. Todo ha sido creado, previsto...y, no obstante, la libertad existe (...)
El tiempo de los asesinos
(Rimbaud, or The Time of the Assassins; 1952)

3 comentarios:

Benito dijo...

Desconocía este ensayo. Ya le echaré un vistazo cuando acabe de leer a Rimbaud...

JRamallo dijo...

Henry Miller estaba obsesionado con Rimbaud, tanto que decía que él mismo era una especie de reencarnación del Francés. Yo creo que le hubiera encantado ser Verlaine

Benito dijo...

A Miller lo han crucificado como un provocador sin más cuando lo cierto es que sus textos destilan momentos de auténtica profundidad y rebelación cósmica... Por cierto, también era un devoto seguidor de Thoreau, del que incluso ha escrito algunos ensayos.