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¿Qué es la felicidad?

La ausencia de miedo

















lunes, 17 de agosto de 2009

Otra puta estrella

El suelo aún caliente y el cielo con pajaritos que van de derecha a izquierda. Ofelia se estira, se tumba, saca la lengua y jadea; se rasca una oreja. Debería regar las plantas.

No lo veo claro. No sé si quiero escribir lo que pienso de los aforismos y de sus escritores, o convertirme por un momento en ambas cosas, no sé, pero no encuentro la forma. No tengo las herramientas. No poseo un brillante catálogo de certezas, un currículo. No tengo seguridad. No confío en mí lo suficiente, coño… Bueno, voy a dedicarle seis o siete minutos más al asunto, a ver qué sale.

Conocimiento del que se desconoce. Verdad del mentiroso. Luz artificial.
Escritura que no me gusta, que no me creo porque me asustan los que saben tanto de tantas cosas, los que sentencian sin antes recibir su parte, los jueces, los escritores orgullosos de serlo, encantados de serlo. Los listos.
Mala idea. Fue mala idea tumbarme aquí y fumar. Acabo de picar el anzuelo. No he resistido la tentación, no he podido. Otra puta estrella en el firmamento. Mierda.

Ofelia me muerde la mano, me reclama. Llevo un buen rato sin hacerle caso, así que ahora me toca rascarle la barriga y las tetas. Sólo sé que eso le gusta.

3 comentarios:

Raquel dijo...

Y la vida contenida toda en putas estrellas del firmamento. Grande quien al asomarse, no resiste a la vida. Grande quien en silencio sabe el ego es aquel catálogo farsante de certezas. Como me ha gustado esta entrada. Realmente me ha gustado, creo que hasta de más.
Mandaré el enlace de esto tuyo que he leído a alguien que vendría bien tumbarse y creer ha tenido tan solo una mala idea.
Saludos,
Raquel

J. Ramallo dijo...

Gracias Raquel

Hártate de mí dijo...

Muy bueno.